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Los padres son el pilar de la felicidad en los hijos

En todas las conferencias que dicto a padres de familia, al preguntarles que quieren para sus hijos, todos al unísono gritan “que sean felices”. ¿Pero, a qué se refieren? Quieren que sean independientes, responsables, exitosos. La verdad es que no lo saben. Lo único en lo que están de acuerdo es que la felicidad esté en sus vidas.

Esto es bueno, ya que no solo es importante sino necesaria para un buen vivir.

Lo primero que necesitamos para la felicidad de los hijos, es tener padres felices.

Los padres que no son felices, difícilmente criaran hijos felices. Todos los estudios científicos demuestran que hay una correlación directa entre padres deprimidos e infelices e hijos difíciles. Vamos a ver qué pueden hacer los adultos, padres de familia, para mantenerse contentos y así transmitir felicidad a sus hijos.

  1. Tener un grupo de amigos o de familiares, da tranquilidad, sentido de pertenencia y obviamente lleva a la felicidad. Todos necesitamos a nuestro lado, personas optimistas, divertidas con las cuales nos conectamos fácilmente y saber que estaremos apoyados por ellos.
  2. Quererse y cuidarse a uno mismo, es otra variable que lleva a la felicidad. Uno de los focos de tranquilidad y felicidad es el contacto con el cuerpo y con nosotros mismos. Necesitamos cuidar nuestro cuerpo de la mejor manera posible, haciendo ejercicio y manteniéndolo sano y saludable, comiendo comida nutritiva y libre de toxinas.
  3. Otra característica de los padres felices es que saben manejar y resolver cualquier problema que se les presente sin dejarse hundir por este. No dejan asuntos sin resolver e intentan poner fin a todo aquello que represente un conflicto en su vida.
  4. Los padres felices también sacan tiempo especial para la vida en pareja, sin niños. Este es uno de los favores más grandes que le pueden hacer a sus hijos, ya que una pareja feliz, compenetrada y empática, crea hijos más felices e independientes. La pareja necesita pasar tiempo de calidad juntos. Me preocupa que hoy en día los padres piensan que tienen que estar todo el día con los hijos, porque si no lo hacen se sienten culpables. Lo importante es encontrar un balance en el que todos tengan sus espacios. Claro que es importante estar con los hijos, pero también en pareja y dedicarse tiempo de calidad. Al darle prioridad a la pareja, están cuidado a sus hijos.

Otras variables que también caracterizan a los padres felices son, tener paz interior, tener la certeza de que se hizo todo lo posible para cumplir con el deber, ser positivo; es decir, buscar y sacar lo mejor de cada situación. Buscar tener buenas relaciones afectivas, tener metas realistas y amables, intentar sentir y expresar la gratitud, aprender a vivir el momento, intentar hacer lo que más te gusta, es decir, tener un hobbie que se practique, alimentarse bien, dormir bien, tener un significado y propósito de vida, tener alguna creencia religiosa o espiritual, buscar que tus trabajos sean una pasión, no solo un deber, tener expectativas realistas, no sueños casi imposibles de realizar, trabajar en aquellos obstáculos de la felicidad, identificarlos y superarlos. Hacer ejercicio de manera frecuente, también contribuye a mayor cantidad de neurotransmisores en el cerebro, lo cual lleva a un estado anímico positivo. Igualmente pasa cuando la persona es altruista y ayuda a otros. Se produce más serotonina, que es el neurotransmisor del bienestar.

Como ven, los pilares de la felicidad en la familia son sin duda, los padres. Además de todo lo dicho anteriormente es importante que se cree un vínculo afectivo fuerte entre padres e hijos. Este vínculo se construye día a día, no solo dándole cosas materiales sino tiempo y atención afectuosa. Compartir con los hijos las experiencias diarias es lo que fortalece este vínculo. Una buena manera de afianzar estos vínculos entre padres e hijos es compartiendo rutinas establecidas; rutinas para dormir, para comer, para hacer ejercicio, para hacer las tareas, etc.

Conocer los talentos y debilidades de los hijos, también es una pieza fundamental para su felicidad posterior. Como padres, si conoces bien a tu hijo, sabes cuánto y qué se le puede exigir y qué no es apropiado para él. Esto nos lleva a tener una buena disciplina en el hogar y que va a ser otro pilar importantísimo en la felicidad de nuestros hijos, pues la disciplina apacigua temores y por lo tanto es una gran aliada del bienestar familiar y personal. Los temores tan frecuentes en la infancia, son ladrones de la felicidad. Se combaten con una buena disciplina en el hogar.

Como ven, papás, ustedes tienen un papel crucial en el desarrollo de la felicidad de sus hijos. Tienen que construir la propia primero, para después multiplicarla en la familia.

Por: Annie Acevedo

Psicóloga

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